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jueves, 22 de abril de 2010

ALGUNAS VERDADES YA NO SIGNIFICAN

Pero para todos aquellos de nosotros desengañados de imperios y de historias;
cuando a fuerza de rechazos se está cansado de los ideales y hasta de las sospechas,
se nos hace imprescindible volver siempre a nuestras prácticas, llenándolas de sentidos renovados.


Siempre que escribo imagino un interlocutor que se siente maestro. Y muchas veces me refiero especialmente al maestro del cuerpo; porque eso es lo que creo que enseñamos: saberes del cuerpo.
Precisamente por eso, porque enseñamos saberes corporales y por las concepciones excesivamente organicistas que predominan en nuestra disciplina, que se advierten con claridad en la terminología que utilizamos, se ha sugerido últimamente hablar de Educación Corporal en vez de Educación Física, a condición de que el cambio no se limite al nombre.
Aunque admite orígenes diversos y anteriores, tal sugerencia terminológica es propuesta, sobre todo, por Ricardo Crisorio y Marcelo Giles, de la UNLP. Me entero hoy, por ellos mismos, que la iniciativa no goza de general aceptación. Las vacilaciones y rechazos me parecen lógicos: se nombran los objetos tal como está permitido.
Pareciera entonces que, por ahora, no está permitido nombrar ni pensar en una Educación Corporal, pese a los vacíos terminológicos en que se mueve la Educación Física desde sus inicios, ya no tan recientes.


¿Cuáles podrían ser las razones que justifiquen tal cambio?
Analizaremos algunas en seguida; pero, antes de ello, anotemos primero, que tal cambio será sólo de nombre, si nuestras prácticas no mejoran y se resignifican.

¿Qué es un mundo significante?

Un mundo significante es un mundo ofrecido a la comprensión, a la explicación o a la interpretación, para que pueda tener real significación para cada sujeto. Requiere entonces, casi siempre, de una intermediación. Por ejemplo, de los padres, de un maestro, un amigo, un libro o alguno de los medios de información y comunicación. Lamentablemente, el mundo de lo corporal, dominado por la lógica del mercado, es presentado como un mundo pleno de sentido, aunque sea evidente que la mirada que se le dirige al cuerpo en nuestra sociedad y cultura, lleva a minimizarlo como un mero objeto de consumo. Y las prácticas que se ofrecen suelen presentarse envueltas en papeles brillantes, al mejor estilo de mercancías renovables.
Analizar las diferencias entre sentido y significación, nos será de ayuda para continuar con las argumentaciones.

De acuerdo con J.L. Nancy, “sentido” está muy lejos de ser idéntico a “significación”. La significación es el sentido identificado, mientras que el sentido, no reside más que en la llegada de una significación posible.

Ayudar a producir significaciones renovadas e identificadas, podría, entonces, tener toda clase de funciones prácticas, técnicas, morales, sociales, políticas y también filosóficas. Veamos sólo un ejemplo:

Dado que atravesamos tiempos de mundial de fútbol, pensemos en ese deporte. Pensemos en una situación de su enseñanza en una escuela media, hábitat frecuente de muchos de nosotros. Eso sí: al hablar de enseñanza, no me refiero a cualquier enseñanza. Hablo de una enseñanza renovada en su sentido, capaz no sólo de enseñar a jugar al fútbol, (sobre todo a aquellos que creen saber hacerlo muy bien), sino capaz también de enseñar, sin desmayo y sin claudicación, el valor del juego limpio. Lo que significa enseñar el valor de la regla y la diferencia que existe entre ella y la ley, significa enseñar a jugar sin violencia tanto simbólica como real – o sea sin insultos ni patadas descalificadoras- significa respetar al compañero hábil y al “pata dura”, tanto al que juega en el mismo equipo como al que juega en el equipo contrario, implica enseñar a jugar sin requerir de un árbitro, porque todos son capaces de cumplir el reglamento acordado, que puede no ser el oficial.
Tal manera de enseñar supone- como no- que habrá tiempo para que los grupos interrumpan el juego, para pensar y discutir estrategias comunes, que les permita mejorar el desempeño.
Ayudar a producir significaciones renovadas al enseñar, implica, como dije antes, que el profesor ayude a sus alumnos a comprender, a explicarse e interpretar problemas cruciales de la cultura de nuestro tiempo que tienen que ver con el fútbol.
Debe, por ejemplo, en sus charlas, enfrentarse claramente con los estereotipos del fútbol, grabados a fuego, en casi todos, por los medios. Que quieren hacer creer que el fútbol da, cuando en realidad, muchas veces, le quita al hincha hasta la vida. No debe temer manifestarse abiertamente en contra de la hipocresía de jugadores profesionales, dirigentes y políticos que evitan enfrentar en serio las lacras del fútbol, tales como las barras bravas, la utilización de sus integrantes como fuerza de choque, los intermediarios corruptos que negocian jugadores y en contra también de todos aquellos ingenuos o mal intencionados, que suponen que tales aspectos deleznables, son parte del folclore del fútbol.

Punto clave: Es porque imaginamos este tipo de intervenciones del maestro del cuerpo, que suponemos que ayudar a producir significaciones renovadas, tiene toda clase de funciones prácticas, técnicas, morales, sociales, políticas y también filosóficas.

Claro que no resulta fácil asombrarnos- sin angustiarnos- ante el hecho de que el mundo de significaciones que hemos construido en torno a la Educación Física, ha tenido una historia, que esa historia ha cumplido su ciclo, que este cumplimiento es todo un acontecimiento y que nosotros, nos guste o no, estamos a la búsqueda de nuevos sentidos. Que podrían ser acompañados por nuevas maneras de nombrar lo que hacemos. Es la exposición al sentido que permite ser identificado lo que hace a nuestro-ser-en-común, y no la comunicación al enseñar de aquellas significaciones valiosas para nosotros, pero incomprensibles para nuestros alumnos.

Punto clave: Nuestra historia como disciplina se ha construido a expensas de sentidos que abandonamos y que permiten la llegada de otros nuevos. Ese abandono es nuestra historia.

Otros argumentos que pueden ser de utilidad:

Si nos decidimos a hablar de Educación Corporal y sugerimos que tal nombre representa mejor nuestras prácticas y saberes, debemos ser capaces de expresar un discurso que anuncia, que imparte lección, que da consejo. Incluso- y me parece definitivo- tal discurso incita a seguirlo gracias al ejemplo de la manera en que el maestro “trata” y se relaciona con su propio cuerpo.

En cuanto a la lección misma, es decir a la proposición (y a veces a la imposición), es central que ella traslade una significación dada a la existencia corporal, en un mundo que-renovadamente- niega al cuerpo y lo reemplaza por pantallas.

Tal traslación no será sencilla. Es sorprendente, a veces desconcertante, observar como incansablemente se propone el retorno a las mismas enseñanzas que caracterizaron la etapa fundacional de la Educación Física. Lo que tiene una cierta lógica: cada una de ellas tuvo, en su momento, su razón de ser y su función.

Aprovechemos esa enseñanza y admitamos la contingencia y limitación de las herramientas conceptuales con las cuales nos hemos acercado -y nos seguimos hoy acercando al mundo- y dispongámonos a la renovación, los cambios y la originalidad. Las herramientas, los nombres y los procedimientos que hemos utilizado no son eternos.

En el registro de la cultura corporal a que hago referencia, supongo que se justifica un cambio de denominación. Pero para que se justifique, aún a riesgo de la maledicencia, digo que el contenido de las lecciones importa. Pero no tanto como el desarrollo en nuestros alumnos de la capacidad de escuchar, o mejor, de volver a escuchar una lección, de que se comprometan corporalmente, de que los padres vuelvan a mandar sin fin a sus hijos a la escuela, con la esperanza y la exigencia de que en ella, como en la casa, cada niño, cada joven habrá de empaparse de anuncios de significación posibles, para todo lo que aprende. O sea: de sentidos identificados.

Bien alejados por cierto, de aquellos sentidos que propone el mercado.

Hablar de Educación Corporal en vez de hablar de Educación Física, se justificará plenamente apenas seamos capaces de proyectar, muy lejos o muy alto, el sentido de su enseñanza. Pensar dejando que el sentido aparezca es todo un hacer. Pensar cualquier tontería es sencillo. El asunto es que pensar valga la pena.

Pensar significa pesar. Y es, antes que nada, dejar que pese lo que pesa. Dejar que pese nuestra cultura de Occidente con toda la carga de su agotamiento, inclusive. Y de su aventura de búsqueda de nuevos sentidos.

Desde luego que no es fácil asomarse a la posibilidad de tener que exponerse al límite del "hombre", de Occidente, de la historia, de la filosofía...

Hay que animarse a suponer, por ejemplo, que la verdad nunca es nueva. Es siempre de nuevo la misma. Lo que sucede es que las verdades de antiguo cuño desbordan y tropiezan con la significación. Ya no significan más. Para comprobarlo basta enfrentarlas con los nuevos sentidos.

Inclusive, el asombro ante lo que vivimos en la modernidad tardía, podemos entenderlo como la señal de que la posibilidad de significación que tiene el hombre, toca sus límites: sencillamente no podemos significar más tanto cambio. Es entonces cuando el sentido es puesto al desnudo.

MG

3 comentarios:

Anónimo dijo...

HACER O NO HACER he ahi la cuestion y no el nombre que se le de al hacer, a decir del General: "Mejor que decir es hacer...".

¡SI! en estos tiempos de confucion en la Educacion Fisica donde el cuerpo es un objeto decadente y hoy se habla de ese misterioso Sr.burgues "corporeidad", yo le pregunto: ¡deme cinco ejercicios para desarrollar la corporeidad,o, ¿deme cinco progresiones para impactar en ella?, o si no vaya al medico y cuando este le pregunte ¿como anda ud.? le respondamos: del cuerpo bien Dr, pero reviseme la corporeidad. Creo, que ahi nomas, el medico llama a un colega Psiquiatra y le solicita un turno urgente.

Estimado Profesor, hace años hice cursos con Ud. en Mar del Plata y me encantaron, era de la Gimnasia Formativa.
Yo no se si su metodo era bueno o malo, no se si mejoraba la corporeidad o el "pensamiento critico" pero se que SALI CANSADO, QUE TRANSPIRE (extraño fenomeno fisiologico que le ocurre a quienes HACEN en la clase de ED. fISICA). Recuerdo que uno de sus libros Ud. decia que los jovenes deberiamn correr en forma continua por lo menos 15 minutos, hoy creo a quien intente esto en la escuela lo demandan por someter al alumno al "orden" y "disciplina" corporal.

Vea estimado Profesor, el año pasado vino a Mar del Plata, al ISFD N° 84, uno de esos profetas de la Educacion Fisica del siglo XXI y Director (Dios nos libre) de un Instituto, dijo entre otras imbecilidades algo mas o menos como esto:"hoy ya no se puede enseñar a saltar el aro diciendole al niño entra con los dos pies y sali con uno, o, salta de un costado al otro y volve, etc., porque esto es ¡someterlo a la obediencia!.
Es mas, agrego su propuesta de enseñanza del salto y dijo: "distinto seria decirle al niño ahi esta el aro y ahi estas vos". Esa era su propuesta,escucho Profesor Giraldes, increible verdad "ahi esta el aro y ahi estas vos", ¡por Dios!, lo mismo hara este predicador barato en la pileta, le dirta a una niña de nueve años "ahi esta la pileta ahi estas vos", y en lapista de atletismo, y en el campo de futbol, y en las barras paralelas, y,y,y,y....

En efecto,todos estos sonambulos que pupulan el campo de la Educacion Fisica han determinado en la Provincia de Bs As que los alumnos, escuche bien Profesor:
1. Se les reduzca el presentismo del 80% al 60% lo que no incluye las demas faltas "justificadas" por enfermedad u otras causas.
2. Que los alumnos pueden elegir cursar en la modalidad "libre" hasta un 30% de las materias, es decir,que un alumno de educacion fisica puede recibirse sin haber nunca asistido ala catedra de gimnasia, de altetismo o natacion DURANTE TODA SU FORMACION y recibirse de todas formas, ahhhhh eso si se les toam un final (NO PRACTICO) que consiste en un escrito que se aprueba con 4 y luego un oral.

Y no soloel General Peron hablo de HACER,seria bueno que sobre esta manada de parasitos cayera lapidaria frase de unverdadero revolucionario,me refiero a Vladimir Ilich Lenin cundo en su libro El Estado y la Revolucion dice:"El que no trabaja, no come".
Y en Educacion Fisica esta lleno de obesos que no trabajan.

En efecto, solo el trabajo genera CONCIENCIA, solo el trabajo produce CANSANCIO, solo el trabajo produce RENTA NACIONAL, solo el trabajo DIGNIFICA, solo el TRABAJO ENGRANDECE Y HACE PROSPERA A UNA NACION, y sabe que Profesor el trabajo se realiza con el CUERPO.

Repetuosamente:

Profesor Cristian de los Rios

Cristian de los RIOS dijo...

A esta frase suya Profesor Guiraldes: "Hay que animarse a suponer, por ejemplo, que la verdad nunca es nueva. Es siempre de nuevo la misma.", quiero agregar esta de Platon, que se encuentra en su famoso libro La Republica en el LibroIV, veamosla:

"Puesto que son filosofos aquellos capaces de comprender lo que existe siempre de una manera inmutable y no lo son aquellos que no pueden alcanzar este conocimiento y oscilan sin cesar entre lo multiple y cambiante (...).

En efecto, cuantas "educaciones fisicas" hubo en veinte años, por lo menos cuatro conte yo, con el agravente que las precendetes no se apoyan ni toman aspectos de las antecedentes sino mas bien las niegan cuando sobre lo que estamos tratando, como Ud. bien dice en cuanto a la educacion corporal, ha sido simpre lo mismo o casi lo mismo.

Y si Platon no parece lejano en el tiempo lo lamento porque voy a ir al Libro del Eclesiastico (Siglos II/III) considerado como uno de los Libros Sapienciales del Antiguo Testamento que como veremos no se ha olvidado del cuerpo de su seccion 30 cito:

13 Educa a tu hijo y aplicale al trabajo,/no vengas a tropezar po su toirpeza.
14 Mejor es pobre sano y fuerte que rico enfermo y debil.
15 La salud y el bienestar vale masque el oro/y un cuerpo robusto mas que una fortuna.
16 No hay riqueza que valga lo que la salud del cuerpo,/y no hay bien como el gozo del corazon.
23 La vida del hombre esel gozo del corazon,/y la alegria del varon es su longevidad.

Como vemos , el trabajo (fruto del cuerpo que puede trabajar), la salud (del cuerpo, la longevidad (del cuerpo), la alegria (en el cuerpo) han sido desvelos aun en los tiempos pre-modernos.

Respetuosamente.

Profesor Cristian de los Rios

Nora Petrone dijo...

final de una entrevista de Angélica Sátiro a Edgar Morin (http://www.inisoc.org/morin75.htm)

"Habitamos la Tierra. Citamos a Hölderlín y completamos su frase diciendo: prosaica y poéticamente, el hombre habita la Tierra. Prosaicamente (trabajando, fijándose objetivos prácticos, intentando sobrevivir) y poéticamente (cantando, soñando, gozando, amando, admirando), habitamos la Tierra. La vida humana está tejida de prosa y poesía. La poesía no es sólo un género literario, es también un modo de vivir la participación, el amor, el fervor, la comunión, la exaltación, el rito, la fiesta, la embriaguez, la danza, el canto que transfigura definitivamente la vida prosaica hecha de tareas prácticas, utilitarias y técnicas. Así, el ser humano habla dos lenguajes a partir de su idioma. El primero denota, objetiva, se fundamenta en la lógica. El segundo habla a través, de los significados contextualizados que rodean cada palabra, de las metáforas, de las analogías, intenta traducir emociones y sentimientos, permite expresar el alma . En el estado poético, el segundo estado se convierte en el primero"

Hoy, mi amiga del alma, que partiera a Madrid hace unos días para asistir a la operación de un tumor maligno de su hijo, que recien casado con una española se fue a vivir allí hace un mes, tuvo el tiempo de leer, sentir y enviarme esta frase que leyó en el hospital: En China la pintura es vista como práctica sagrada, porque su objetivo es nada menos que la realización total del ser humano... ¿Por qué nos es tan difícil considerar al menos que nuestra profesión (y cualquier otra) también deben tender a lo mismo? A veces lo he dicho y he quedado como avergonzada cuando me miraron como a descolgada...
Hoy conversando con mi hija le hablé de la cuestión del cabio de nomenclatura. Con ella, investigadora desde hace años en su facultad en arqueología, llegué a algunas ideas: no se puede cambiar una práctica cambiando una teoría desconectada de la misma. El teórico que insiste en ese intento sin probar que su teoría funciona en la realidad, está delirando, sin embargo, divulgar y argumentar los análisis teóricos, son la manera de defender un nuevo paradigma. De allí a que haya un cambio de mentalidad o no de quien hace la práctica, es harina del costal de quién está en el campo y sea convencido o no de su validez porque ve funcionar tales teorías dentro del real problema práctico.