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jueves, 20 de diciembre de 2007

Alcoholismo: Una adicción más

El alcohólico es, como el drogadicto, un enfermo. Lo que sucede es que el alcohol es la droga más aceptada socialmente, la más barata y la más difundida. Sin embargo, tanto en los accidentes como en cuestiones legales derivadas de su ingesta, supera con creces a cualquier otra adicción.

Lo que hay que saber:
  • Un bebedor moderado es aquel que ingiere tres días por semana menos de 100cc de etanol. O presenta menos de 12 estados de embriaguez por año.
  • Un bebedor excesivo es aquel que ingiere más de 100cc de etanol por día. (Un litro de vino, 2 litros de cerveza o medio litro de bebidas destiladas).
  • El alcohólico presenta dependencia física al alcohol. Obliga al individuo a no poder detenerse o abstenerse después de haber comenzado a tomar.
  • Se calcula que en la Argentina hay unos 3.000.000 de bebedores excesivos. De entre ellos 800.000 son alcohólicos.
  • Antes el alcoholismo estaba acotado a la edad adulta y adolescencia tardía. Ahora es la adolescencia temprana y la vejez las etapas que aparecen más afectadas por este problema.
  • En el nivel mundial hay dos mil millones de personas afuera del sistema. Ni siquiera son explotables, son material de descarte. Es fácil que se vuelque al alcohol, la droga o la violencia. Es la marginalidad servida en bandeja. Es por eso que se dice que el alcoholismo es una enfermedad social y como tal, el Estado la tiene que tratar. Vale la pena recordar que el presupuesto para salud del país llega a los 20.000 millones de dólares anuales. No es una cifra menor y sin embargo, los presupuestos no llegan a los hospitales.
  • Un enorme porcentaje de los accidentes de tránsito se producen por exceso de alcohol. Los riesgos aumentan en la medida que aumenta el porcentaje de alcohol en sangre. Las señales más evidentes y progresivas son:
  1. Disminución de los reflejos.
  2. Falsa apreciación de las distancias.
  3. Subestimación de la velocidad.
  4. Euforia. Que demora el tiempo de reacción y disminuye la percepción de los riesgos de las maniobras.
  5. Perturbación del comportamiento.
  6. Fuerte fatiga, dificultades en la visión.
  7. Embriaguez notoria.


Las enfermedades más corrientes que produce el alcohol son las siguientes: pancreatitis aguada y crónica, gastritis crónica, úlceras gástricas, úlceras duodenales, infertilidad, pérdida de la potencia sexual, depresión de las funciones cerebrales, cirrosis hepática, retardo mental y malformaciones cráneo-faciales en los hijos.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Hacia una revalorización de la Educación Física

Si bien hoy la educación física está “presente” en los distintos niveles del sistema educativo(inicial, EG.B 1 y 2, Polimodal, etc.); creo que aún no son suficientes la cantidad de horas asignadas a la misma (dos estímulos semanales).
Bien sabemos los especialistas del área que con dos estímulos semanales no podemos desarrollar las distintas capacidades motoras ni las destrezas y/o técnicas de los distintos deportes. Seguramente podemos hacer un poco de todo en una hora sin profundizar nada.
Es indudable que según los niveles, el tiempo y la motivación variarán, eso se puede ver claramente en las clases de polimodal, octavo y noveno año, por lo que se hace sumamente difícil “programar una clase para cada alumno” (cuando los grupos son numerosos: +-36 alumnos) y “conformar a todos”.
A continuación expondré unas sugerencias producto de mi experiencia como profesor y de la observación de distintas clases que creo fundamentales tener en cuenta si queremos revalorizar el área en la práctica y no solamente en los papeles:
1- Capacitación específica del profesor de educación física en los horarios de perfeccionamiento docente.
2- Más horas semanales (tres como mínimo) y hacer todo lo posible para que se den en días alternos.
3- Mejorar la infraestructura existente y construir gimnasios para una mejor calidad de las clases (cuando el clima es desfavorable).
4- Invertir más en material didáctico (pelotas, colchonetas, sogas, etc.).
5- Ser más pragmático a la hora de sacar un mástil porque molesta en el patio, sin tanta burocracia.
6- Concentración de las horas en uno o dos establecimientos con buena remuneración para evitar el “profesor taxi”.
7- Disminuir la matrícula en los grupos numerosos a (28-30 alumnos como máximo).
8- Volver al concepto de disciplina bien entendido, es decir que el alumno no haga lo que se le da la gana.
9- Que el docente sea consecuente entre lo que dice y lo que hace.
10- A la hora de planificar las clases tener en cuenta las motivaciones de los alumnos y las del profesor y no sólo atenerse al documento curricular en boga.
11- Utilizar el recurso de la competencia como medio de superación y respeto de las reglas, como así también de intercambio sociocultural con otras escuelas, clubes, etc.
12- “Aprovechar” el auge que tiene hoy en nuestro país el fitness y las distintas variantes gimnásticas y/o deportivas no para oponernos porque sí sino para integrar y mejorar nuestra educación física, sacándola del “acartonamiento” que sigue heredando de lo “meramente deportivo”.
13- Crear grupos de encuentros entre profesores de educación física para poder disentir y ponernos de acuerdo de qué educación física deseamos para nuestro país y no transferir datos de otros países con realidades muy diferentes a la nuestra.
Resumiendo: durante muchos años estuvimos repitiendo un patrón de comportamiento sobre el “qué hacer” en las clases y “quién o quiénes lo decían”, hoy creo que más que nunca deberíamos concentrarnos en el qué, en el cómo y en el por qué, producto del encuentro, la reflexión, la capacitación, teniendo en cuenta a los alumnos “reales” del sistema educativo, respetando su idiosincrasia sin dejar de lado la responsabilidad que es educar al alumno por y a través del movimiento para que sea una mejor persona y pueda socializarse y disfrutar del ejercicio para mejorar su calidad de vida y tratar por todos los medios de trabajar en forma interdisciplinaria, dejando de lado los egoísmos, vedettismos y demás lacras sociales que lo único que han logrado con nosotros hasta el momento es dividirnos y que cada uno defienda “su quintita...”
Me despido con unas frases para la reflexión:
“No busquemos tamaño en la pelea, sino ser lo mejor en nuestras filas.”Douglas Malloch
“Es el pobre en su horfandáde la fortuna el desecho, porque naides toma a pechosel defender a su raza. Debe el gaucho tener casa, Escuela, iglesia y derechos.”Martín Fierro(verso 4825)

Néstor Fabián Trepode

miércoles, 12 de diciembre de 2007

¿Vivir muriendo o morir viviendo?

Hay personas que eligen vivir muriendo, algo inevitable. Otras, que prefieren morir vivendo.
¿Juego de palabras? No.
Las que mueren viviendo son las que se auto-imponen límites de todo tipo o viven presos del dolor y la conmiseración. Se muere viviendo cuando uno detiene su desarrollo personal, cuando se resignan los proyectos o se estrangulan las ilusiones.

ENVEJECER

Envejecer es un proceso de toda la vida. Uno envejece como ha vivido. Pero, sin dudas, es la única manera conocida de vivir más tiempo.
Definitivamente, envejecer es cosa de jóvenes, los viejos ya envejecieron.
Vale la pena recordar que el 80% de las enfermedades que lleva a la gente a los geriátricos se evitarían con una alimentación razonable y ejercicio para evitar el sedentarismo.
Mariano Giraldes

jueves, 6 de diciembre de 2007

Trastornos Alimenticios

LA EDUCACIÓN FÍSICA COMO DISCIPLINA DE INTERVENCIÓN SOCIAL
El paradigma técnico que dominó la disciplina durante muchos años parece batirse en retirada. Al menos así parecemos entenderlo muchos de nosotros que insistimos en que la Educación Física, sin abandonar la transmisión de sus saberes corporales, más profundamente arraigados en la cultura, debería ser resignificada por sus posibilidades de intervención social.

¿Cuán es socialmente significativa una práctica social como es la nuestra?
  1. Cuando es útil en el aquí y en el ahora de cada practicante, cualquiera que sea su lugar de ejercicio. Tanto vale que sea en la escuela, el club, el gimnasio, la parroquia o el centro comunitario.
  2. Cuando está vinculada al avance del conocimiento científico. Por lo tanto dispuesta a destruir mitos y desenmascarar las trampas de las modas del cuerpo que atraviesan la sociedad, por ejemplo.
  3. Es adecuada a la sociedad y la cultura en la que se inserta el sujeto.
  4. Le sirve para pensarse a sí mismo en forma crítica y eso lo ayuda a tomar decisiones sobre su vida y su salud.
    Es en el marco de esta línea argumental que presentamos en el blog temas como los trastornos alimenticios, que podrían tener destino de charlas, intervenciones breves en las mismas clases o respuesta a interrogantes de alumnos, padres u otros especialistas docentes. El conocimiento está a disposición; lo terrible parece ser que no muchos están dispuestos a utilizarlo.

TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN
ANOREXIA Y BULIMIA

Los trastornos de la alimentación son desordenes marcados por conductas obsesivas frente a la comida y, por lo general, una preocupación excesiva por el peso y lo que se ingiere.
Una de las más conocidas es la anorexia, cuyo síntoma básico es la negativa a ingerir alimentos, con la consecuente pérdida de peso. Los pacientes se sienten a disgusto con su cuerpo y su peso corporal. En las mujeres, la ausencia de al menos tres períodos menstruales consecutivos puede ser el dato para diagnosticarla. Hay dos tipos de anorexia: la restrictiva (la persona no come) y la bulímica (se dan atracones seguidos de vómitos autoinducidos, o se recurre al uso de laxantes o diuréticos).
Además, existen trastornos alimentarios no específicos y personas que, esporádicamente, se dan atracones.
El gran desafío que la anorexia plantea a los profesionales de la salud está encerrado en una pregunta ¿Cómo curar a quién no quiere curarse? Muchos psicoanalistas narran que han tenido pacientes que les dicen : “No quiero tener el cuerpo que me imponen que tengan”. Lo que es impresionante porque tal concepto puede ser expresado por personas que deberían pesar 20 kilos más. La anorexia, en términos generales es un trastorno que se da en las grandes capitales, en las zonas más desarrolladas del mundo industrializado. En la Argentina, por ejemplo, hay lugares donde ni saben de qué se trata, en contraposición con lo que sucede en Buenos Aires, Córdoba o Mendoza.
Cerca del 1 % de la población mundial está afectada. Nuestro país marcha en segundo lugar -después de Japón- en la incidencia de anorexia nerviosa en su población. Una adolescente de 16 años la reflejó perfectamente con esta frase: “Soy un zoológico: tengo un chancho en la mente, una lombriz en el estómago, un león en la boca y dos elefantes en las piernas”.
Aunque en los últimos años aumentaron los casos de hombres que sufren trastornos de la alimentación, la abrumadora mayoría son mujeres. En la Argentina, un 10 % de los hombres consultan por este tema y sólo un 2 % sufre realmente de bulimia o anorexia.
En muchos casos ocurre que, ante la sensación de falta de control en sus vidas, por las condiciones que imponen las sociedades actuales, las chicas empiezan a controlar sus cuerpos. Es como si se dijeran: “No puedo controlar lo de afuera, controlo mi alimento”.
A la larga, ese esfuerzo trae complicaciones físicas: falta de minerales, amenorrea, deficiencia de la glándula tiroides, osteoporosis, baja presión, descenso excesivo de la temperatura corporal. En algunos casos, el cuerpo, para producir calor, genera un vello muy suave llamado lanugo.

Tratamientos
Las causas que confluyen para originar una anorexia, tal como hemos vislumbrado, son muchas y variadas. Por eso, el mejor tratamiento debe ser encarado por un equipo multidisciplinario integrado por psicólogos, nutricionistas, psiquiatras, especialistas en terapia familiar y médicos clínicos. El trabajo conjunto apunta a lograr un equilibrio entre normativa clínica y escucha. O sea: lo que dice la nutricionista se acata sin discutir. Y en el gabinete psicológico se habla, se protesta, se expresa todo lo que haya por decir. Es un trabajo arduo, delicado, que exige dedicación e infinita paciencia.
Las primeras fases del tratamiento se orientan a restablecer la salud física. Es que no se puede esperar que aparezcan los deseos de comer. Una gran cantidad de pacientes tienen que alimentarse para desarrollarse, dado que tienen edades que varían entre los 13 y los 17 años. Luego, con mucha serenidad y tiempo se trabaja para que aparezca el deseo de comer. Si el deterioro físico es preocupante, el equipo médico puede llegar a disponer una internación médica.
Hasta lo que aquí se conoce, el esquema terapéutico recomendado es uno en el que es tan importante indagar en la difícil zona de los conflictos vinculares como insistir en los más básicos hechos del día a día. Por ejemplo, sentarse a la mesa para comer. Y disfrutarlo.

El testimonio de una paciente
La descripción que hace una paciente de su enfermedad, que sufrió durante 10 años es aterradora: “La anorexia es un infierno en vida. Algunos dicen que es una enfermedad autoinfligida: yo digo que nadie elegiría vivir de este modo. Imaginen tener otro persona habitando su cabeza, criticándolos y calculando constantemente, sin darles jamás un respiro. Así es esto. La anorexia llena la mente, el cuerpo y el alma; no deja espacio para nada más. Cuanto más pequeño uno se hace, menos siente emocionalmente. No tiene que lidiar con la vida nunca más”.

Bibliografía: “Anorexia y bulimia: lo que hay que saber”. Autores varios (Ed. Gedisa).“ Comer todo o comer nada”, J.L. Colombo, (Ed. Lumen)

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Datos de una crisis

Si tuviese que sintetizar desde qué lugar escribo este blog diría que lo hago como profesor de Educación Física, interesado profundamente en pensar una cultura de lo corporal. Es que de esa manera pienso que podríamos concebirnos: como pensadores de un aspecto de la cultura toda que es la cultura del cuerpo. Y como transmisores e intermediarios de la misma. Desde ese espacio espero los aportes, las enriquecedoras oposiciones a líneas teóricas expuestas y las colaboraciones desde otras miradas.
Aquí registro una serie de datos que hablan de las circunstancias por las que atraviesa la Educación Física, desde hace tiempo. Muchas veces, las mismas han adquirido tal notoriedad que es ya un lugar común hablar de una crisis de la disciplina. Pero son tantas las crisis en casi todos los territorios de la actividad humana que, tal como dice el sociólogo inglés Giddens, la idea de crisis está en crisis.
Además, tanto se habla de ellas que hablar de crisis más parece un rezongo que una reflexión sobre lo que suele hacer falta ante ellas: considerarlas un momento de decisión. De manera que ante los datos que expongo, habría que concluir que lo que hace falta es decidirse a enfrentar los problemas expuestos y diseñar una estrategia inteligente para resolverlos en el marco de la realidad profesional que cada uno enfrenta.
Vale la pena recordar que cuando la realidad es muy angustiante lo único que sirve es no mirar para otro lado- una forma de ignorarla- y luego actuar reflexivamente.


DATOS DE UNA CRISIS


1. En el 92 % de los países la EF. es obligatoria. Pero no se cumple esa obligatoriedad y pierde credibilidad.

2. La EF. goza de bajo estatus en relación con otras disciplinas académicas y educativas.

3. Se registra una disminución del tiempo asignado.

4. Como era esperable, esta tendencia ha alcanzado a los fondos destinados a ella.

5. Las instalaciones y materiales son inadecuados o insuficientes. El mantenimiento muy bajo.

6. El grado de formación y especialización de los profesores es frágil.

7. Existe un marco legal adecuado, pero chicos y chicas no tienen iguales posibilidades de desarrollar proyectos personales de educación corporal. El género, la etnia, el lugar de pertenencia social, la historia personal y hasta la capacidad simbólica, determinan las maneras en que cada uno se relaciona con su cuerpo y las expectativas que sobre él se tienen.

8. La integración de personas discapacitadas suele ser mínima.

9. Los alumnos de nivel medio, no privilegian la EF. como una de sus materias favoritas. Expresan, además, una muy mala opinión de la mayoría de los profesores que han tenido.

10. Los profesores de EF. solemos ostentar un pobre convencimiento sobre la dignidad y relevancia de nuestra tarea. Es cierto que hemos fracasado en comunicar un mensaje significativo a una sociedad que manifiesta nuevas demandas en torno a lo corporal. La negativa a considerar dentro de los contenidos, los usos del cuerpo que muestran las culturas juveniles, por ejemplo, constituye un clásico de la historia de nuestra EF.

Mariano Giraldes

martes, 4 de diciembre de 2007

Enfermedades del sedentarismo y ejercicio

Colesterol en la salud cardiovascular.

Habitualmente se asume a las grasas como nocivas para el organismo y no siempre es así. De hecho cumplen funciones muy importantes como formar parte de las membranas celulares, constituir una reserva contra el frío y hasta ser parte de algunas hormonas. Su origen en el organismo es diverso y responde a distintos mecanismos:
1. Se incorporan con la dieta.
2. Se fabrican a partir de sustancias más simples.
3. Se producen por degradación de sustancias más complejas.

En el cuerpo hay movilización e intercambio de grasas entre hígado y el resto de los tejidos a través de la sangre. Para poder circular por ella deben combinarse con proteínas formando las llamadas lipoproteínas. Las más conocidas son:
1. Las LDL Lipoproteínas de baja densidad o colesterol malo.
2. Las HDL (Lipoproteínas de alta densidad o colesterol bueno).
3. Las Liproteínas.

Estas lipo deben mantener un equilibrio en la sangre. Cuando se altera se dice que se está en presencia de una dislipemia que puede ser un índice de enfermedad cardiovascular(aterosclerosis).

Dilipemias que producen enfermedad cardiovascular
1. Hipercolesterolemia.
2. Hipocolesterolemia HDL (bajos niveles de colesterol HDL).
3. Hipertrigliceridemia.
4. Dilipemias combinadas.
La primera es reconocida como la causa más frecuente de ateroesclerosis. De hecho: sin alteración del colesterol no habría ateroesclerosis.

Reducción del colesterol y su impacto en la salud
Los grandes estudios de prevención mostraron evidencia contundente de que la reducción de colesterol. Desminuye el riesgo de eventos tanto en pacientes con la enfermedad conocida, como en individuos sanos pero portadores de Factores de riesgo.

Resultado de los tratamientos actuales
Por cada 1 % que cae el LDL en sangre, el riego cardiovascular se reduce en un 2 %.

¿Cómo reducir el colesterol?
1. Tratamiento farmacológico.
2. Tratamiento no farmacológico.

El tratamiento no farmacológico se basa en la corrección de tres factores:
1. Sedentarismo.
2. Sobrepeso u obesidad.
3. Dieta aterogénica.
El sedentarismo favorece el desarrollo de Factores de Riesgo como exceso de peso, obesidad y diabetes. Realizar actividad física en forma regular reduce la concentración de colesterol malo y eleva los niveles del bueno.
Además, reduce la presión arterial en hipertensos y previene la diabetes. Siempre es conveniente realizar una evaluación cardiológica antes de iniciar un plan de ejercicios, sobretodo si el paciente no está previamente entrenado.
El sobrepeso como la obesidad son factores de riesgo muy vinculados a la presión arterial y la diabetes. Su corrección facilita el manejo del resto de los factores de riesgo y mejora el pronóstico.
Dietas aterogénicas son aquellas que por su alto contenido en grasas saturadas promueven el desarrollo de aterosclerosis y enfermedad cardiovascular. Una dieta que reemplace una proporción de grasa saturada como la que se encuentra en la manteca y en el queso; por grasa no saturadas -mono o polisaturadas- que se hallan en el pescado y en el aceite de oliva suele ser la primera indicación médica.
La ingesta de colesterol no debe ser mayor de 200 miligramos por día y la de grasa saturada no debería representar más que el 7 % del valor calórico total. Cuando la dieta no logra su objetivo al cabo de 2 o 3 meses se puede iniciar tratamiento farmacológico.

  • Una investigación hecha con 590 pacientes en 20 centros de rehabilitación mostró que sólo un mínimo porcentaje del 5 al 8%, cumple con la metas clínicas recomendadas para reducir el riego de un nuevo proble cardiovascular que es del 30 al 50% en diez años.
  • Un 43% de los que se ejercitan abandona el programa antes de los 6 meses.
  • Los factores de riesgo prevalecientes fueron el sedentarismo (76%), el sobrepeso y la obesidad (81%), la dislipidemia (82%), y la hipertensión arterial (64%).
  • El 46% de los pacientes dejó de fumar después del episodio agudo, un 13% siguió haciéndolo.


Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Ciencias de la vida, a cargo de 30 profesionales dirigidos por I. Kovalsky, M.J de Gregorio, V. Ugalde y F. Holway determinó entre 1.588 chicos de 10 a 11 años de 80 escuelas públicas porteñas que el 96% de los varones y el 92% de las chicas no realizan actividad física programada fuera de clase.

  • La media horaria de presencia ante la pantalla entre los chicos que asisten a escuela de jornada simple es de 3,43 horas. Entre los que asisten a escolaridad completa es de 2,44 horas.
  • Consumen un 15% de calorías más que las recomendadas para la edad. El consumo promedio de los entrevistados era de 2.300 calorías diarias. Con poca fibra y escasa cantidad de frutas y verduras. El 57% no come ninguna fruta por día, el 26% sólo una y apenas el 17% consume dos.
  • La obesidad es ya considerada una epidemia. El síndrome metabólico se encuentra ya en la infancia con colesterol elevado, triglicéridos y el HDL muy bajo e hipertensión.
  • Al mismo tiempo que mira TV el 50% de los chicos hace la tarea. El 30% escucha música, el 10% usa la PC, el 10% habla por teléfono y el 10% lee.
  • Según una encuesta del Ministerio de Educación, de acuerdo al programa de Escuela y medios a cargo de Roxana Morduchowicz, los chicos de entre 11 y 17 años pasan 6 horas por día con los medios.
  • Sólo el 11,4% de los chicos escolarizados concurre a los Centros de EF. a practicar algunas de las actividades gratuitas que se proponen en ellos.

La Felicidad, un preciado bien

Para muchos filósofos las condiciones determinantes para la felicidad son:
1. La autonomía.
2. La competencia personal, el saberse capaz en la esfera profesional, por ejemplo.
3. La calidad de los vínculos con otras personas, comenzando con la propia familia.
4. La auto estima, sin desbordes narcisistas.

Otros, agregan:
1. Tener metas y proyectos propios.
2. Ser físicamente atractivo. (Los que tienen discapacidades severas son menos felices).
3. Recién después ubican el dinero y la popularidad. Que el dinero puede no ser la llave de la felicidad parece quedar demostrado por el hecho de que a medida que aumentan nuestras posesiones, también se amplían nuestras aspiraciones.

Para pensar:

Supongamos que mañana nos suben el sueldo de imprevisto. Nos ponemos, claro, muy contentos. Ahora supongamos que pasado mañana nos enteramos que a todos nuestros compañeros también se lo subieron. Sólo que un poco más que a nosotros mismos. Felicidad evaporada. ¿Somos unos monstruos por sentir así? De acuerdo con los resultados de décadas de encuestas y escaneos cerebrales, esos sentimientos son totalmente habituales en los humanos. Una vez conseguido un nivel de subsistencia, lo que nos importa de verdad es si el pasto del vecino es más verde que el nuestro.